jueves, 6 de marzo de 2014

Creo estar en lo cierto al pensar que a todos o al menos a la mayoría de nosotros nos ha pasado eso de estar con un amigo, amiga, novio, novia, perro, perra, madre, padre, enemigo o enemiga... y hemos caído en la cuenta de que nos estábamos aburriendo o que no sabíamos ya que más hacer que no fuese ver una película con palomitas o que no hubiésemos hecho ya miles de veces. Y le dices a tu amigo, amiga, novio, novia, perro, perra, madre, padre, enemigo o enemiga... 

- ¿Qué hacemos?
A lo que tu entrañable compañero contesta:
- No se 
(Esta respuesta ya te empieza a hace sentir un poco incómodo, quieres una solución, una respuesta, ¡quieres hacer algo!) y continua diciendo:
- Me da igual...
Y si cabe tener mas valor añade:
- Lo que tu quieras... (siempre así como con un tono de tristeza y melancolía como si te estuviese haciendo un favor al contestar)

Lo que tu quieres es no pensar, por eso le has preguntado a tu compañero, (a parte de para saber su opinión) para que te de soluciones, no para que te devuelva la patata caliente... y a partir de este momento, pueden ocurrir dos cosas, que entréis en un círculo vicioso de:

- Pues a mi también me da igual
- Pues elige tu
- No, elige tu

¡Como si elegir fuese algo malo! madre mía, cuantas veces nos quejamos en la historia de que no nos dejan hacer lo que nos sale de las narices, en estos momentos nos lo están sirviendo en bandeja y sinembargo preferimos comenzar una guerra, una lucha a muerte por ver quien elije finalmente, porque al parecer elegir es perder la guerra, es pensar y forzar el cerebro... El lado positivo de todo esto es que ya estamos haciendo algo, estamos discutiendo por una soberana estupidez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario